Autonomía Escolar

En muchas ocasiones estamos frente a una dualidad: tenemos en las aulas niños muy dependientes en determinados aspectos escolares y totalmente autónomos en otros ámbitos, por ejemplo, en el tecnológico. En conjunto con las familias, debemos implementar estrategias para que los estudiantes vayan ganando autonomía paulatinamente, ya que en Segundo Ciclo y en la secundaria será clave esta capacidad para el desarrollo óptimo de sus estudios. La responsabilidad y la autonomía están íntimamente ligadas. La toma de decisiones implica asumir riesgos y estar dispuestos a aceptar las consecuencias.
Esto, en los niños más pequeños, suele costar al principio. Las intervenciones de los adultos deben ser oportunas: tanto como para soltar y dejar que los niños se equivoquen como para contenerlos y guiarlos en los momentos que así lo requieran y lo necesiten. La autonomía se va adquiriendo con perseverancia. Los hábitos se logran cuando se los practica una y otra vez. Valoremos y alentemos pequeños logros cotidianos de los estudiantes para que puedan llegar, confiados y seguros, a conseguir metas más difíciles.

Los niños de Primer Ciclo están en condiciones de ser autónomos para:

-Organizar su mochila para cumplir con su rutina escolar.
-Recordar mensajes orales que el docente pueda llegar a dar.
-Vestirse solos para ir a la escuela.
-Atarse los cordones de las zapatillas.
-Reconocer errores relacionados a su conducta social y pedir disculpas.
-Hacer las tareas que el docente da para el hogar sin ayuda, pero con la supervisión o el control de un adulto.
-Cuidar de su aseo personal: bañarse, peinarse y lavarse los dientes.
-Cuidar de sus pertenencias.
-Colaborar con el orden del aula entendiendo que en un lugar ordenado se puede aprender mejor.
-Cumplir con consignas.
-Leer y escribir textos de acuerdo a la edad.
-Resolver las operaciones básicas con diferentes métodos.
-Leer una situación problemática y resolverla.
-Memorizar las tablas de multiplicar.
-Recordar datos personales y de la familia.
-Memorizar y recordar números de teléfonos de los integrantes de su familia.
-Estudiar para una evaluación.
-Exponer lo que han leído frente a sus compañeros y compañeras.- Participar de charlas, debates y mesas de diálogo.
-Buscar información en fuentes bibliográficas.
-Mantener relaciones amistosas.
-Respetar acuerdos de convivencia.
-Cumplir con compromisos escolares.
-Explicar argumentos, dar opiniones.
-Aceptar y comprender reglas.
-Respetar las opiniones de los demás.
-Ponerse en el lugar del otro.
-Controlar estados de ánimo, equilibrando sentimientos.
-Resolver, de manera pacífica y autónoma, los conflictos.
-Formar parte de un grupo de pertenencia.
-Aprender saberes académicos de las distintas áreas de estudio.
-Acercarse al mundo que lo rodea, considerando las Ciencias Sociales y Naturales.
-Usar la palabra con diferentes fines.

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