La biblioteca de aula: un espacio para la magia

Artículo publicado originalmente en Maestra de Primaria Nº 88 de España

Por Koldo Ramírez López 

2014-01-13-biblioteca

¿Por qué una biblioteca de aula?

En realidad, la pregunta no es absurda, máxime si contamos con una biblioteca de centro que puede cumplir con esa función. De hecho, muchas opiniones actualmente sostienen que, si hay biblioteca de centro, una de aula podría ser hasta contraproducente.

En mi opinión, la biblioteca de aula es un primer acercamiento, casi afectivo, totalmente espontáneo, al mundo de la lectura, de las historias, incluso al libro como objeto. Es un elemento sumamente motivador y muy flexible, tanto en su organización como en sus actividades. Te permite estar siempre cerca de una buena historia sin tener que salir de clase o respetar un horario de apertura.

Dependiendo del tamaño del colegio o del número de alumnos, al tener las dos bibliotecas pueden complementarse y enriquecerse mutuamente. Si es un colegio grande, te puedes encontrar con que no siempre estará libre la de centro cuando quieras utilizarla para hacer trabajos de investigación o de animación lectora, y no siempre en la de centro, habitualmente organizada con normas más estrictas, te permitirán hacer algunas de las animaciones que propondremos a continuación.

¿Por dónde empezar?

Analizar la realidad socioeconómica de nuestra clase es un buen punto de partida. Ver con qué fondo bibliográfico contamos o con cuál podemos llegar a contar y de qué dinero disponemos para iniciarlo o completarlo (si es que hay algún dinero).

También es posible acudir a las donaciones de las familias o de otras entidades. Incluso es posible que haya un fondo fijo que vaya pasando de un año a otro. En cualquier caso, es muy importante que el profesor conozca muy bien los libros que tiene en su clase, porque de esa manera podrá echar mano de ellos para apoyar cualquier actividad en el momento que quiera.

¿Y dónde la pongo?

En un lugar accesible y atractivo. Las dos cosas son posibles con un poco de imaginación. No debemos tener miedo a poner los libros al alcance de los niños. Si hay que elegir entre la integridad física del libro o que sea un recurso muy usado aunque se deteriore, hay que decantarse siempre por esta última opción. Baldas, bancos corridos, sillas, cajas vacías decoradas… Cualquier sitio es bueno para colocar los libros con gracia.

Es recomendable que la exposición de los libros sea atractiva, mostrando siempre que sea posible la totalidad de la portada, combinando libros de narrativa, cómic, ciencia, atlas…

Es sorprendente ver la cantidad de maneras diferentes que encuentran los chicos para colocar su biblioteca de aula. No hay que obsesionarse con el orden. Pueden colocarse por colecciones, por temática, por centros de interés, por exposiciones temporales… La organización debe ser flexible y permitir distintas opciones.

Recordemos que la función de la biblioteca de aula no es la formación de usuarios ni el aprendizaje de las técnicas de búsqueda de libros o documentación. Eso queda para la biblioteca de centro o las bibliotecas públicas, a donde llevaremos a nuestros chicos de vez en cuando para recibir ese complemento del que hablábamos antes.

Su decoración es un punto clave para enganchar a los chicos. Decoración a base de palabras sugerentes (aventuras, bruja, Pulgarcito, misterio, amiga, dragón…) y dibujos de todo tipo (dinosaurios , avionetas antiguas, barcos de vela, sistemas solares, cofres sumergidos …). Otra buena idea es imprimir alguna de las portadas más atractivas, colorearlas con ceras blandas y colgarlas con pinzas en un hilo de tender la ropa. De hecho también es un truco perfecto para exponer trabajos, poemas, letras decoradas… Siempre buscando esos criterios de flexibilidad y máximo atractivo.

¿Cómo la organizo?

En la medida de lo posible, hay que delegar la organización en los chicos de clase. Una biblioteca de aula, como la que estamos presentando, flexible y dinámica, no requiere de grandes conocimientos técnicos de biblioteconomía. Por eso, podemos dejar en manos de los niños muchas de sus tareas. Algunos cargos (pueden inventarse cientos más):

– Los “ordenadores ”. La biblioteca de aula, siempre usada y activa, se desordena a menudo y necesitamos que estos héroes de vez en cuando la recoloquen. Esto va más allá de lo que parece.

Los “ordenadores”, para colocar bien la biblioteca, tienen que estar moviendo libros de aquí para allá, buscando una manera “chula” de colocarlos y, en más de una ocasión, cumpliendo su misión, se enganchan con un libro, por la portada, por el título o por lo que sea y, ¡zas!, quedan atrapados en su lectura. En ese momento, da igual que ordenen o no: la biblioteca ha cumplido su función.

– Los “decoradores ”. La decoración es importante, como ya hemos dicho. Collages, fotos de revistas, todo tipo de materiales pueden usarse para esta función, más si se acerca alguna semana temática o especial y hay que darle un aspecto para la ocasión. En mi clase, en una semana sobre piratas, decoraron todo con conchas, redes, estrellas de mar, peces y fondos marinos, con cofre incluido. Quedó increíble.

– El “hospital”. El deterioro es inevitable, incluso en grupos que cuidan bien los fondos de su biblioteca. Por eso, este servicio es indispensable. Un poco de celo, unas tijeras, cola blanca y pegamento de barra son el botiquín de urgencia de toda biblioteca que se precie. Se puede pedir la colaboración de la familia en casa, por supuesto. De esta manera prolongaremos la vida de nuestros fondos bastante más tiempo.

– El “bibliotecario”. Lleva el control de qué libro tiene cada niño en su mesa en cada momento. El que quiera llevarse un libro a su mesa, informa al “bibliotecario” y este anota el nombre del niño y el título del libro. Es como un préstamo, pero en versión más sencilla para que se vayan acostumbrando a tener control de lo que usan y que los libros no se pueden tener eternamente.

Se pueden proponer muchos cargos más, pero estos son los que podríamos considerar imprescindibles.

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5 respuestas a La biblioteca de aula: un espacio para la magia

  1. Isabel Tedin dijo:

    Me encanto las sugerencias correspecto a la Biblioteca del aula,sobre todo el hospital para los libros deteriorados,el botiquìn de urgencias.Buenisimas con las Ideas.Felicitaciones.

  2. Marta Nùñez Uruguay dijo:

    Lindas ideas para la biblioteca!!!! en Nuestra Escuela tenemos una central donde semanalmente cada nivel pasa a elegir sus libros preferidos.
    Me encantò la organizaciòn , la pondrè en pràctica.

  3. Mabel Alfaro dijo:

    Muy buena la idea de la Biblioteca!!! me encanto la organización, es una buena sugerencia para tener en cuenta para la organización del aula. ¡Felicitaciones!

  4. felicitaciones por la información proporcionada al ser clara e inovadora, saludos

  5. Iris Alvarez dijo:

    Muy buenas ideas, tengo un aula pequeña, pero me dan ideas para poder armar una. A mis niños les encanta leer. Gracias.

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