La violencia en las aulas

Artículo publicado originalmente en Maestra Preescolar Nº 125 de México

Por Raúl Sanchez Barajas

Conceptos, implicaciones y líneas de acción

La sociedad actual, prácticamente a nivel mundial, se encuentra en medio de una crisis de violencia en diversos ámbitos, niveles y estructuras sociales. La xenofobia se ha apoderado de muchos grupos y se ha comprobado que en la actualidad no solo somos más diversos, sino también más intolerantes a las diferencias.

La forma de estructurar una familia es ahora más diversa, las familias de los niños en la actualidad se parecen mucho menos que hace unos treinta años. En ese tiempo podíamos más o menos asegurar que en las familias de nuestros alumnos era una regla que hubiera madre, padre y uno o dos hermanos. Esas familias, en la actualidad, son en algunas regiones casi la excepción.

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Otro elemento que se ha modificado y que definitivamente ha provocado un movimiento más vertiginoso de la comunicación y las crisis de las personas son las redes sociales y el uso de Internet, sobre todo en lo que se relaciona con la publicación de contenidos muy variados y, prácticamente en todos los casos, con el telar oscuro del anonimato.

La frustración, la intolerancia, las necesidades económicas mal encauzadas que padecen muchas familias, la desigualdad de oportunidades y la baja autoridad de muchos padres al educar a los hijos son solo algunos de los factores que han desencadenado formas nuevas, más intensas y lesivas de violencia en los hogares, en la calle y en las escuelas.

Es necesario que la escuela se asuma como una entidad dispuesta y comprometida a enfrentar la violencia entre las personas que conviven en ella, y así poder lograr en mayor o menor medida un impacto en las familias y, por lo tanto, en la sociedad.

Hemos de reconocer algunas cosas para iniciar nuestra postura. Diremos en primer lugar que el origen de la violencia difícilmente lo encontremos en la escuela, sino más bien en los hogares y en la calle. Sin embargo, la escuela se convierte en un excelente caldo de cultivo de esta violencia si no se sabe tratar y mitigar.

El primer deber de la escuela es diseñar e implementar instrumentos que le permitan conocer a cada una de las familias de sus alumnos y alumnas. La entrevista a los padres parece ser una buena oportunidad para comenzar a trabajar en ese sentido; la junta inicial con los padres también es una forma de conocer a los padres y darse a conocer con ellos.

Tú podrás apreciar en la entrevista y al trabajar con los alumnos que muchos de ellos llegan con una autoestima baja y también que hay otros que la traen desbordada. Así es, hay niños que creen que no merecen nada y otros que cree que merecen todo. Resulta fundamental que la escuela sea la mejor muestra de que todos, siendo distintos, compartimos los mismos derechos con los demás.

Existen varios elementos curriculares tales como competencias, aprendizajes esperados, rasgos del perfil de egreso y también un ambiente en el que los niños se puedan concebir como seres dignos, con plenos derechos humanos. Todos ellos deben aprender que todos tenemos derecho a ser respetados y que las diferencias entre nosotros no nos eximen de nuestros derechos fundamentales.

Ahora bien, ¿cómo podemos hacer en la escuela para que esto sea aprendido por los niños? Sabemos que los niños aprenden y se apropian de todo lo bueno y lo malo que ven a su alrededor. Por lo tanto, habremos de dar algunos consejos para que los niños encuentren en la escuela modelos y prácticas que prevengan la violencia o logren mitigarla. Los presentamos a continuación.

1 – Es necesario que los niños se valoren en la escuela como seres dignos de respeto. Esto lo lograrás haciendo explícitos sus derechos, respetándolos tú misma a todos e incidiendo todo lo posible en las familias para evitar el maltrato y el abandono.

2 – Revisa la forma de ejercer tu autoridad en el aula. Ya hemos mencionado que es totalmente necesario que los niños no se violenten dentro del aula. Esto se concretará ejerciendo la autoridad, sin maltrato ni ofensa, para que los niños sepan que el violentar los derechos de sus compañeros tiene consecuencias. No debes permitir burlas, ofensas o vejaciones.

3 – Fíjate bien el tipo de juicios que tú misma haces sobre tus compañeros y compañeras de trabajo, y también sobre otras personas, ya que en esos juicios dejas ver también tu propia intolerancia. ¿Cómo puedes pedirles respeto a los niños si tú misma te muestras intolerante al hablar de personas distintas a ti?

4 – Hay padres que en la actualidad creen que el no llamar la atención a sus hijos y darles todo lo que quieren es una buena forma de educar. En muchos casos es posible brindar algunos modelos de intervención para apoyar a los padres en el manejo de los límites a los hijos. Cuando logras incidir con un pequeño consejo a un padre de familia, estás logrando mucho y por mucho tiempo en la educación de su hijo.

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2 respuestas a La violencia en las aulas

  1. mayela dijo:

    buen dia, muy lindo todo lo que colocan para orientar al docente. me encantan sus cuentos-

  2. mayela dijo:

    buen dia- podria decir que segun la educacion que reciben los ninos por el medio donde tengan su vivienda les permite tener actitudes de violencia, sin embargo existen factores contaminantes que pueden tambien afectar su sistema nervioso permitiendo producir agresividad no canalizada dentro del aula- es por eso que particularmente recomiendo pasar por especialistas que puedan orientar al representante y asi a su vez al docente para mejorar esa conducta agresiva en el nino. siempre debemos tener en pendiente los cambios que sufren los ninos a medida que crecen-

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